Lidia Jurado es experta en la gestión del amianto en España y Colombia. Actualmente ocupa el cargo de Directora de Amisur, empresa malagueña de gestión de residuos peligrosos.
En esta entrevista, exploraremos cómo ha contribuido en el crecimiento de la marca Amisur y en la internacionalización de esta al mercado colombiano.
Mi llegada a Amisur fue algo fortuito, una de esas cosas que parecen estar destinadas para ti y para las que la vida te va preparando. En ese entonces, era una pequeña compañía que estaba aprendiendo a gestionar el amianto, lo cual fue un reto muy estimulante, ya que, junto a David Abolafio, CEO de la empresa, fuimos dando forma a los departamentos de gestión y medio ambiente. Nos pusimos en contacto con numerosos organismos para entender cómo funcionaba el sector y aprendimos de cada error que cometimos en el camino.
Desde el inicio, mi mayor objetivo ha sido ofrecer un servicio de calidad al cliente. Al principio, me encargaba de elaborar los presupuestos y mantenía un contacto directo con los clientes, lo cual me ayudó a entender profundamente sus necesidades. Amisur siempre ha sido sinónimo de garantía y eficiencia, pero, sobre todo, de seguridad para nuestros trabajadores y clientes. Además, nos caracteriza un firme compromiso con el medio ambiente y el cuidado de las personas, algo que considero vital.
Nunca he creído tener techo en mi vida. Siempre he buscado nuevos aprendizajes y proyectos que desarrollen mi creatividad. Como soy una soñadora, creo que he transmitido esa visión al equipo. En Amisur, siempre estamos buscando cómo mejorar y crecer para ofrecer un servicio más completo. Actualmente, gestionamos todo el proceso relacionado con la gestión del amianto, lo cual nos plantea nuevos desafíos. El principal reto al que nos enfrentamos en estos momentos es la falta de vertederos para el amianto. Como siempre digo, si algo te preocupa, lo mejor es ocuparte de ello, y en eso estamos: trabajando junto a la Universidad de Málaga para encontrar soluciones para la gestión de estos residuos peligrosos.
Ha sido un proceso gradual. Mi vocación siempre ha estado orientada a la gestión de personas y equipos, formándome como terapeuta para conocer el comportamiento de la psique humana y sus complejidades. Esto me ha llevado a desarrollar una gran capacidad de escucha y cuidado hacia los demás. Además, me ha brindado herramientas para gestionar la empresa de una manera más efectiva. ¿Cómo lo he logrado? Aprendiendo junto a ellos, paso a paso, y poniendo todo mi corazón siempre.
Creo que un buen líder debe predicar con el ejemplo. Si quieres que algo se haga de una determinada manera, debes ser el primero en hacerlo. Además, considero que la escucha activa es fundamental: un líder debe tirar del carro junto a su equipo, estar ahí mano a mano y apoyarlos en lo que necesiten. No es un camino fácil, y por eso he continuado formándome en recursos humanos y leyendo libros que me ayuden a mejorar en esta labor.
Uno de los desafíos que he encontrado ha sido no dejarme vencer por el miedo que surge al enfrentarme a lo desconocido. Desde pequeña, mi padre me enseñó a valerme por mí misma y a ser resolutiva ante cualquier problema, algo por lo que siempre le estaré agradecida. En Amisur, he aprendido que no hay nada imposible cuando uno se propone conseguir algo. Pasamos de ser una pequeña empresa a contar con una plantilla de 50 personas en tan solo cinco años, logrando la certificación como gestor de residuos peligrosos y consolidándonos como referentes del sector, gracias a nuestra dedicación y calidad en el trabajo.
Para mí, lo más gratificante es crear un ambiente de trabajo en el que todos se sientan a gusto, donde cada persona pueda desarrollar su máximo potencial y donde se comprenda lo que cada uno necesita para dar lo mejor de sí en su puesto. Suelo dar bastante libertad para que los trabajadores puedan desarrollar sus funciones y estoy disponible cuando me necesitan. No soy de las personas que están constantemente supervisando, ya que creo que esta autonomía permite que el equipo se autorregule y ofrezca lo mejor de cada uno.
Aunque, sin duda, el verdadero secreto para construir un equipo comprometido es rodearse de personas con ganas de trabajar, que compartan un proyecto en común y un objetivo claro: hacer que Amisur sea, como lo es ahora, una gran empresa.
Amisur ha evolucionado significativamente en los últimos años en la gestión del amianto, siempre con el objetivo de estar a la vanguardia del sector. Inicialmente, nuestro enfoque se centraba en la retirada y gestión segura del amianto, cumpliendo estrictamente con las normativas vigentes. Sin embargo, pronto reconocimos que la gestión final del residuo representaba un desafío creciente.
La saturación de los vertederos y las restricciones en la movilidad del amianto entre comunidades autónomas evidencian la urgencia de encontrar soluciones más sostenibles. Ante este escenario, Amisur decidió adoptar una visión más ambiciosa: convertir el amianto en un recurso útil. Para ellos, y en colaboración con la universidad, estamos desarrollando un proyecto pionero que busca eliminar la peligrosidad de las fibras de amianto. Esta innovación nos permitirá reciclar los residuos generados, otorgándoles una nueva vida en aplicaciones como áridos para la construcción o como componente de placas fotovoltaicas. Este proyecto no solo aborda el problema de la saturación de los vertederos, sino que también impulsa la economía circular y la transición hacia un modelo energético más sostenible.
Lo que me impulsa cada día son los retos que enfrentamos y la satisfacción de superarlos. Este es un proyecto lleno de aprendizajes y mejoras constantes, tanto en la gestión operativa como en la organización interna. Desde el principio, me cautivó la fuerza de David, el CEO de la empresa, y la importancia de gestionar de manera segura un material tan peligroso como el amianto. Me motiva saber que nuestro trabajo contribuye a proteger la salud de las personas y el medio ambiente. Estos son los pilares que sustentan nuestra misión.
Como equipo, nos impulsa el saber que nuestro trabajo tiene un impacto directo en la vida de las personas, tanto en el servicio que ofrecemos como en la calidad del entorno laboral que creamos para cuidar la salud de cada uno de nosotros. Nuestro mayor premio es la satisfacción de nuestros clientes. Siempre se ha dicho que la mejor publicidad es la recomendación de un cliente satisfecho, y creemos firmemente en ello.
Mi objetivo es que Amisur se convierta en un referente en la gestión del amianto. Queremos ser reconocidos por nuestra excelencia en el servicio, nuestro compromiso con el medio ambiente y nuestra contribución a la seguridad de las personas. Aspiramos a ser un motor de cambio en el sector, promoviendo prácticas sostenibles y concienciando a la sociedad sobre los riesgos del amianto.
Para lograrlo, nos enfocamos en tres pilares fundamentales: ofrecer un servicio completo, rápido y eficaz a nuestros clientes; proteger el medio ambiente a través de prácticas seguras y rigurosas, y salvaguardar la salud y seguridad de nuestros trabajadores y de la sociedad en general. Al combinar estos pilares, estamos convencidos de que podemos marcar una verdadera diferencia en la gestión del amianto.
El trabajo de Amisur contribuye de manera significativa a mejorar la calidad de vida de las personas y a proteger el medio ambiente en varios aspectos.
En primer lugar, al gestionar el amianto de forma segura y responsable, prevenimos enfermedades graves como el cáncer y otras patologías respiratorias. Cumplimos estrictamente con los protocolos establecidos en el Real Decreto 396/2006, lo que implica realizar evaluaciones previas de los materiales que contienen amianto, establecer zonas de trabajo controladas, utilizar equipos de protección individual adecuados y llevar a cabo un monitoreo continuo de la calidad del aire. Estos protocolos garantizan que las fibras de amianto no se dispersen en el ambiente y que nuestros trabajadores estén protegidos en todo momento.
Además, creemos firmemente en la importancia de la concienciación. Trabajamos proactivamente para educar a nuestros clientes, a los trabajadores y al público en general sobre los riesgos del amianto y la necesidad de una gestión adecuada. Solo a través de la educación y la sensibilización podemos lograr un cambio real y duradero. Por ello, participamos en charlas y colaboramos con asociaciones para dar visibilidad a esta «pandemia silenciosa» que representa el amianto y a la necesidad urgente de eliminarlo.
En definitiva, una buena gestión del amianto es fundamental para proteger la salud de las personas y el medio ambiente. Al cumplir rigurosamente con las normativas y al invertir en innovación, Amisur contribuye a construir un futuro más seguro y sostenible para todos.
La expansión a Medellín responde a nuestro compromiso de ofrecer soluciones seguras en la gestión del amianto a nivel internacional. En Colombia identificamos una necesidad importante, ya que el país aún está en proceso de consolidar una legislación efectiva y de crear conciencia sobre los riesgos que conlleva la manipulación de este material, que se conoce allí como asbesto.
Nuestro principal objetivo es concienciar sobre los peligros de este material, proporcionando un servicio de consultoría medioambiental para que los procesos en el país cumplan con los más altos estándares de seguridad y protección ambiental. Además, ofrecemos inspecciones y auditorías de instalaciones para comprobar si existe material peligroso y poder eliminarlo de forma segura.
La apertura de la nueva empresa en Colombia encaja perfectamente en la visión general de Amisur: ser líderes en la gestión responsable de residuos peligrosos y contribuir a la seguridad y salud de las personas en todos los mercados en los que operamos. Queremos ayudar a establecer un referente en la región y aportar nuestra experiencia para desarrollar prácticas y normativas que impulsen la responsabilidad y seguridad en la gestión de este material.
Amisur ha estado contribuyendo con la creación de una legislación más robusta en Colombia a través de la colaboración con organismos gubernamentales, asociaciones y entidades de salud pública. Estamos aportando nuestra experiencia y conocimiento técnico en la gestión segura del amianto para asesorar en el desarrollo de normativas que protejan tanto a los trabajadores como al resto de agentes implicados.
Además, estamos llevando a cabo campañas de concienciación dirigidas a sectores perjudicados como pueden ser empresas de multiservicios, fontanería o rehabilitación. Participamos activamente en seminarios, charlas y formaciones para difundir información sobre los riesgos del amianto y la importancia de su correcta gestión. También colaboramos con universidades y asociaciones locales para fomentar la investigación en torno a métodos de tratamiento y eliminación del amianto, con el fin de establecer soluciones sostenibles a largo plazo.
Nuestro objetivo es no solo proporcionar un servicio eficiente, sino también contribuir a que Colombia cuente con una infraestructura regulatoria sólida y una población más informada sobre los peligros del amianto. Creemos firmemente que la concienciación y la educación son las herramientas más poderosas para lograr un cambio real en la sociedad.

