Castilla-La Mancha es una tierra secularmente de paso, situada en el centro de la Península. Tierra de paso siempre, esos continuos sobresaltos han llegado a forjar en el crisol una clase especial de españoles, fiel reflejo de los cuales, son las figuras de Don Quijote y Sancho. Para el escritor Francisco García Pavón «La Mancha viste un humilde traje pardo que a veces la hace pasar desapercibida». Sin embargo, es la región más extensa del país, tras Castilla y León y Andalucía, con casi ochenta mil kilómetros cuadrados de superficie, ha participado Castilla-La Mancha de la austera gallardía de la primera, y del a veces injustificado conformismo de la segunda. Aunque eran otros tiempos. El futuro de Castilla-La Mancha hoy encara otros horizontes, largos, amplios como los de sus llanuras, pero limpios también como los del purísimo azul de su cielo.
ALMAGRO SINGULAR
Indudablemente, Almagro es una hermosa localidad situada en pleno centro de la extensísima comarca manchega, que en julio adquiere un especial relieve. Pero no es porque Almagro sea protagonista de la exclusiva historia de un mes de cada año: el del Festival Internacional de Teatro Clásico, ya en su 48 aniversario. Por el contrario, la población siempre ha sido un magnífico escenario para los aconteceres, y su pasado y su esplendor aparecen inevitablemente unidos a la Orden de Caballería de Calatrava, que en el siglo XII estableció en este territorio su capitalidad.
Sobre el origen de su nombre se han barajado varias hipótesis. Mientras que los arabistas lo atribuyen al vocablo «Almagrib», que significa “puesta de sol” -y aparece documentado por primera vez en 1195- otros lo explican como una degeneración «del milagro» que se habría transformado en «al milagro» y posteriormente en Almagro. Todo ello en relación con el puente romano llamado «del Milagro», mandado reconstruir por el arzobispo de Toledo para proteger el territorio de las incursiones árabes. Sin embargo, tal vez la versión que alcance mayores cotas de verosimilitud sea aquella popular, que establece que Almagro procede del término «almagre», una variedad terrosa de hematites roja aquí omnipresente.
Fue Almagro un lugar de obligado paso en la ruta de Toledo a Córdoba, cuando estas dos eran las poblaciones más importantes de España. Con un remoto origen romano fue repoblada por Ximénez de Rada en 1214, y Alfonso X el Sabio llegó a convocar Cortes en Almagro. A pocas leguas de allí, en el otrora decisivo Castillo de Calatrava (la Vieja), en el término de Carrión, nace en 1158 esta poderosa Orden, de la mano del abad Raimundo de Fitero y el monje Diego Velázquez. Muchas páginas de nuestra historia, que justifican la toponimia calatrava que hoy prolifera en nuestros pueblos.
CONVENTO DE SANTA CATALINA
En la fachada exterior del actual Parador, una placa de cerámica nos recuerda: “Convento franciscano de Santa Catalina. Fechado entre 1603-1612«. Dentro, otra placa dorada completa: “Este Parador Nacional fue inaugurado por S.M. la Reina Doña Sofía el día 26 de Septiembre de 1979«. Resumen de casi toda la historia del edificio. Al menos, es la historia de un importante revulsivo para el Campo de Calatrava y la provincia de Ciudad Real. Juntos, ciudad y Parador han logrado que Almagro sea la tercera más visitada de Castilla-La Mancha, después de Toledo y Cuenca.
El convento-parador fue fundado por don Jerónimo de Ávila y de la Cueva, viudo de doña Catalina de Sanabria y Dávila, con la que formó un piadoso matrimonio que vivió en Almagro en el último cuarto del siglo XVI. Casados en San Bartolomé el 18 de junio de 1590, eran de familias ricas en terrenos y en linajes. Sin embargo, su matrimonio duró tan sólo 5 años, tras el fallecimiento de la esposa sin dejar hijos. Y fue la misma Catalina la que dispuso en su testamento que sus bienes los usufructuasen su viudo y su tía Ana de Sanabria. En vez de contraer nuevo matrimonio, don Jerónimo decide fundar un Convento, consiguiendo licencia del Arzobispo de Toledo el 29 de abril de 1596, y del Consejo de las Órdenes Militares el 2 de mayo de 1602. Por fin, el 24-6-1603 comienzan las obras del Convento de Santa Catalina, que se inaugura el 19 de diciembre de 1612, en una época dorada para Almagro, con profusión de cruces de Calatrava, nobles familias y brillante universidad de los Dominicos…
Tras dictar testamento y ordenar que sus restos sean enterrados con los de su querida Catalina en este convento franciscano, el 6 de enero de 1623 entrega don Jerónimo su alma a Dios. Luego, como prólogo de la desamortización de Mendizábal, el gobernador civil ordena la supresión del convento el 21 de mayo de 1821. El 23 salen los frailes de Almagro, tras entregar las llaves al Ayuntamiento, a quien lo cede una orden de 10-5-1850, destinándose a Hospital y Casa de Caridad. Siendo alcalde Juan Pedro Rosales, solicitan los franciscanos nuevamente el convento y vuelven a la ciudad con la general aclamación el 4-8-1878, para permanecer hasta 1936.
Son 58 años de vida próspera, que interrumpen los odios de la guerra. El 4 de mayo 1942 el padre Alberca cierra definitivamente el convento, entregando sus llaves al Ayuntamiento por disposición provincial de los franciscanos, ante la imposibilidad de atenderlo sin frailes. Permanece como encargado de la Iglesia el párroco de San Bartolomé, aunque el abandono se apodera del edificio. El alcalde Julián Calero establece escuelas en el complejo, hasta que con los años 50 comienza un nuevo resurgir de Almagro: El Corral de Comedias, la Plaza y el Convento lo agradecen, y se solicita la rehabilitación por los frailes sin conseguirlo.
PARADOR DE ALMAGRO
La década de los 60 trae nuevo aire a la ciudad. Aparece un Acta Municipal de 1877, que concedía el usufruto del Convento a los franciscanos misioneros de la provincia de San Gregorio Magno, siempre que lo usaran para los fines de la Orden. La Corporación municipal, representada por el alcalde Juan Rosales, recibe el 25 de agosto de 1964 un escrito del ministro provincial franciscano José Prieto, que abre el camino al Parador. El 26 de septiembre de 1979, como sabemos, es inaugurado por la reina Sofía, y el que estuvo a punto de llamarse “Maestre de Calatrava”, es hoy uno de los mejores paradores históricos de España, y un establecimiento de increíble valor para el desarrollo de la comarca almagreña.
Todas las dependencias han sido remodeladas armoniosamente, por lo que nada choca con los cuartos de baño ni el confort actual. Tampoco con la señalización interior, indicada por pintados angelitos. Los huecos de puertas y ventanas, superados con sardinel de ladrillo, están -como todo el edificio-, cobijados por tejas árabes. La Iglesia, restaurada por los mismos arquitectos Palazuelo y Melgarejo, es de cruz latina, con nave de cañón y coro alto, y ostenta los escudos de los fundadores Ávila, la Cueva Sanabria y Dávila. De principios del XVII, aunque ya en época barroca, sigue el renacimiento, con nobleza y armonía. La Iglesia (regida hoy por la Hermandad de San Francisco) comunicaba con el Convento mediante dos puertas: una en el Coro, hoy tapiada; la otra, en el Atrio. Y en la cripta de San Francisco aguardan el Juicio Final, los restos de don Jerónimo y doña Catalina.
EL PARADOR DE ALMAGRO
Nombre: Parador de Almagro (Antiguo Convento de San Francisco).
Dirección: Ronda de San Francisco, 31. 13270 Almagro (C. Real)
Teléfono: 926/860100. Distancias: C. Real 22; Manzanares 35; Valdepeñas 35; Toledo 140; Madrid 200; Córdoba 230.
Tipo y año de construcción: Convento franciscano siglo XVI. Inaugurado como Parador por Reina Sofía 26/09/1979 Categoría: **** .
Nº Habitaciones: 54. (3 Junior Suite, 2 Dobles Superiores, 49 dobles estándar, siendo 1 de ellas adaptada).
Salones: Restaurante Entrepatios, Comedor Refectorio, Aula Magna, Salón Chimenea, Luís XV, Sala de Juntas. Con capacidad de 15 a 120 personas.
Piscina de verano.
Clientes: 19 % de extranjeros. Nacionalidades: Británicos, franceses, alemanes y estadounidenses en ese orden.
Personajes que lo han visitado: Entre otros, Doña Sofía y Don Juan de Borbón. Los actuales Reyes de España en Semana Santa de 2013.
Firmas en Libro de honor: Reina Sofía 26/09/1979.
Actos importantes: VIII Centenario Incorporación Orden de Calatrava al Císter. Noviembre de 1987
Estancia media: 2 días. Precios habitación: desde 130 euros en alojamiento y desayuno.
Director: Miguel Castro Gutiérrez
Exquisita gastronomía manchega actualizada
La carta del Restaurante del Parador de Almagro es un reflejo de la rica y variada cocina regional manchega actualizada. Entre las especialidades que se pueden degustar, están los guisos manchegos, las populares berenjenas de Almagro, deliciosos asados de cordero, chuletillas de lechal y magníficos quesos D.O. La Mancha. Así como los vinos de la D.O. Campo de Calatrava (de reciente creación), mezclado con otros muchos platos de temporada y por supuesto las mejores carnes y pescados.

