Eduardo Felippo es uno de los empresarios más influyentes de Paraguay, reconocido por su liderazgo en el sector privado y su incansable labor en la promoción del desarrollo económico del país. Durante su gestión como Presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), ha trabajado para fortalecer la industria nacional y posicionarla como un actor competitivo en el ámbito internacional. Con una visión estratégica, Felippo ha abogado por la modernización del sector empresarial, la adopción de nuevas tecnologías y la implementación de políticas que incentiven la inversión y el crecimiento sostenible. Su enfoque se centra en superar desafíos estructurales como la corrupción, a la que identifica como uno de los mayores obstáculos para el progreso del país.
Además de su destacada trayectoria empresarial, Felippo es un firme defensor de la educación y el emprendimiento como motores de transformación social. Ha impulsado programas que vinculan la academia con la industria, fomentando el emprendedurismo y apoyando la formación de nuevas generaciones de líderes empresariales. Bajo su liderazgo, iniciativas como los laboratorios FAPLAB y LABI han brindado a jóvenes emprendedores las herramientas necesarias para estructurar y desarrollar empresas legales y sostenibles. Su compromiso con la educación superior se evidencia también en la creación de la escuela de negocios y diversos programas de posgrado diseñados para preparar a profesionales en áreas clave como negocios, finanzas e industria. Estas acciones reflejan su visión de un Paraguay que combina estabilidad económica con innovación y oportunidades inclusivas.
“Eduardo Felippo: Innovación y liderazgo para un Paraguay más fuerte”
El mayor desafío que enfrenta Paraguay, y lo digo muy objetivamente y sin rodeos, es controlar la corrupción. Es un problema que está presente por todos lados y afecta las estructuras de un país que recién está consolidándose. No se trata solo de la corrupción dentro del Estado, que ciertamente existe, sino especialmente de aquella que es permitida, promovida e incluso financiada por algunos diputados y senadores. El narcotráfico también juega un papel importante en este problema. Ese es el mayor desafío: combatir la corrupción en todas sus formas.
El emprendimiento es esencial, y estamos trabajando intensamente en desarrollar una cultura emprendedora en Paraguay. Lo que necesitamos son más iniciativas de emprendedurismo, particularmente orientadas a la creación de nuevas empresas legales. Afortunadamente, se está haciendo mucho en este sentido, incluso con el apoyo de la Unión Europea. Desde la Unión Industrial Paraguaya y las universidades, hemos implementado programas que promueven esta cultura. Por ejemplo, en la universidad hemos desarrollado espacios enfocados exclusivamente en apoyar a pequeñas empresas. Les brindamos formación, recursos y acompañamiento para que puedan estructurar sus negocios. En este aspecto, estamos trabajando a plena capacidad y obteniendo buenos resultados, con la esperanza de seguir avanzando.
La universidad juega un papel fundamental. Desde su fundación, hace 10 años, uno de los objetivos principales ha sido vincular la academia con la industria y fomentar el emprendedurismo. Este propósito se está cumpliendo a cabalidad. En términos de formación, hemos comenzado a trabajar en áreas clave como la capacitación de mandos medios en negocios.
Ya hemos lanzado una escuela de negocios que, en solo tres meses, ha tenido más de 500 alumnos. Estamos en proceso de desarrollar un doctorado en Business Administration y ya ofrecemos una amplia variedad de diplomados y maestrías en áreas industriales, financieras y administrativas. Estos esfuerzos buscan formar líderes preparados para afrontar los desafíos del entorno empresarial y fomentar el crecimiento económico sostenible en Paraguay.
Mi mensaje es claro: debemos trabajar juntos, como región, para avanzar con la menor corrupción posible. Paraguay está en una posición favorable. Recientemente, hemos obtenido el grado de inversión por parte de una de las principales calificadoras, lo que ha comenzado a atraer inversores internacionales. Nuestra economía, que se ha mantenido estable por muchos años, ahora tiene una oportunidad aún mayor para crecer con estas inversiones. Además, nuestras relaciones con países vecinos como Argentina y Brasil están en buen momento, especialmente con el cambio de gobierno en Argentina, lo que facilita una mayor integración económica. Mi consejo para los jóvenes es que aprovechen esta estabilidad, confíen en sus ideas y trabajen para construir un futuro mejor para Paraguay y para toda América Latina.

