Don Javier D. Esquivel en su labor como Ministro de Defensa Pública ha llevado adelante una misión esencial en Paraguay: asegurar que todos los ciudadanos, especialmente aquellos en situación de vulnerabilidad, tengan acceso a una representación legal justa y de calidad. Su gestión ha buscado fortalecer la institución mediante iniciativas de modernización, digitalización y capacitación, impulsando mejoras que permiten una defensa más accesible y eficiente. Además, su labor se extiende a la cooperación con organizaciones internacionales, lo que fortalece el sistema judicial paraguayo e impulsa políticas de defensa pública alineadas con los estándares y compromisos asumidos por el Paraguay en esa esfera.
En esta entrevista, reflexiona sobre los principales desafíos que enfrenta el sistema de justicia en Paraguay, el papel que juegan las innovaciones digitales en su estrategia de modernización, y la importancia de la cooperación internacional, especialmente en el contexto de la relación con España. Este vínculo ofrece oportunidades para el intercambio de conocimientos y experiencias, aspectos que considera esenciales para continuar avanzando en la calidad de la justicia en el país.
Uno de los logros más significativos de mi gestión ha sido consolidar una defensa pública transparente, más accesible y de calidad para los ciudadanos de Paraguay, con especial enfoque en las personas en situación de vulnerabilidad.
Para ello, al inicio de mi gestión al frente de esta institución, hemos trabajado arduamente en un diagnóstico integral, como base para una planificación estratégica del periodo de gestión previsto, así hemos iniciado acciones priorizando una reorganización consolidada en aspectos como el capital humano fortalecido, en la innovación y modernización de la institución, implementando procesos de transformación digital hasta concluir en la aplicación de los primeros sistemas de inteligencia artificial, lo que nos ha permitido mejorar la eficiencia en la prestación de servicios legales y reducir los tiempos de respuesta. Así, la digitalización y el uso de herramientas tecnológicas permitirá facilitar la comunicación entre los defensores y sus representados, permitiéndonos llegar de manera más efectiva a quienes más lo necesitan.
También hemos instalado las bases para fortalecer la identidad institucional, de manera a mejorar de manera sustancial la imagen del Ministerio de la Defensa Pública ante la ciudadanía paraguaya y porque no, la comunidad internacional.
Además, iniciamos procesos para la promoción de una cultura de capacitación constante en el Ministerio. Entendemos que el recurso humano es fundamental para brindar un servicio de calidad, por lo que hemos implementado acciones específicas para el fortalecimiento del Instituto Técnico Superior de MDP que permitió instalar programas de formación continua para nuestros colaboradores, desde los defensores a todo el equipo. Esto ha consolidado nuestras capacidades internas y nos ha permitido ofrecer una defensa más especializada y alineada con las necesidades actuales de la sociedad paraguaya.
Por otro lado, las relaciones y cooperación internacional han sido consideradas clave para el logro de los objetivos propuestos. Por esa razón, hemos fortalecido la dependencia encargada de relaciones internacionales e institucional lo que permitió consolidad el fortalecimiento de líneas que ya se encuentra en fase de implementación como líneas de capacitación, programa de becas y sobre todo deseo destacar el primer Plan Nacional de Acceso a la Justicia para el Paraguay.
La defensa de personas en situación de vulnerabilidad es uno de los pilares de nuestra misión y, al mismo tiempo, representa algunos de los desafíos más complejos en nuestra gestión. Paraguay es un país diverso, con comunidades indígenas, personas en situación de pobreza y pobreza extrema; sectores que viven en zonas rurales y aisladas, donde el acceso a la justicia puede ser limitado. A esto se suman las barreras de tipo cultural, económico y, en algunos casos, la desconfianza hacia el sistema de justicia. Enfrentar estos obstáculos requiere principalmente de entender con franqueza la situación de la cual partimos y de la aplicación de estrategias que no solo mejoren el acceso a la justicia, sino que también respeten y comprendan las particularidades de cada grupo vulnerable.
Uno de los principales retos es la de mejorar la falta de recursos en ciertas regiones geográficas, que complica la presencia y actuación de defensores públicos en todos los rincones del país. Para enfrentar esta situación, hemos iniciado procesos de gestión para la mejora de recursos financieros que permitieron fortalecer nuestra infraestructura de recursos de manera integral.
Hemos diagnosticado las deficiencias en términos de cantidad y ubicación de las sedes del MDP para establecer oficinas regionales y promover la movilidad de los defensores para que puedan acercarse a estas comunidades. Además, los procesos iniciales de transformación digital han permitido superar barreras geográficas; la implementación de plataformas de atención para que las personas puedan recibir orientación legal, independientemente de dónde se encuentren es uno de los desafíos que comienzan a ser cumplidos en sus etapas iniciales.
Otro reto importante es el abordaje de casos en los que intervienen poblaciones vulnerables, como mujeres víctimas de violencia, menores de edad y personas con discapacidad, además del enfoque muy especial en la atención a los compatriotas de las comunidades de pueblos indígenas. En estos casos, nuestro equipo trabaja en colaboración con otras instituciones para garantizar una asistencia integral, respetando su cosmovisión.
Por último, también hemos desarrollado campañas de sensibilización en derechos y acceso a la justicia. Como mencioné, estamos liderando la elaboración del Plan Nacional de Acceso a la Justicia, un proceso participativo que involucra a todas las instituciones del sistema de justicia, instituciones de los tres poderes del estado vinculadas a la temática, así como a la academia y organizaciones de la sociedad civil para que por primera vez trabajemos de forma mancomunada en todos los aspectos.
En el contexto actual, la tecnología y la digitalización son herramientas esenciales para mejorar el acceso a la defensa pública, especialmente en un país como Paraguay, donde existen barreras geográficas y socioeconómicas que dificultan la llegada a los sectores más vulnerables.
En nuestra gestión, hemos impulsado una serie de acciones a partir de la elaboración de una Agenda Digital con técnicos locales y especialistas de nivel internacional.
Uno de los proyectos más destacados ha sido la implementación de un sistema de expediente digital, que nos permite gestionar de manera más eficiente los casos, reducir los tiempos de espera y asegurar una mayor transparencia en los procesos. Gracias a este sistema, nuestros defensores y usuarios podrán acceder de manera rápida y segura a la información relevante, lo cual agiliza la comunicación y optimiza la defensa de cada caso.
Además, hemos iniciado el desarrollo de una plataforma de atención en línea, que permite a las personas solicitar asistencia legal a través de dispositivos móviles o computadoras, sin necesidad de desplazarse a una oficina física. Esta plataforma es especialmente útil para quienes viven en zonas rurales o alejadas de los centros urbanos.
También hemos iniciado procesos de capacitación digital de nuestro capital humano. Entendemos que la adopción de nuevas tecnologías debe ir acompañada de formación constante, para todo el equipo de la Defensa Pública, más aún considerando la brecha digital existente.
La capacitación continua en el uso de estas tecnologías nos permite ofrecer un servicio más profesional y adaptado a las demandas de la sociedad moderna.
Por otro lado, estamos trabajando en la creación de una aplicación móvil que centralice todos nuestros servicios digitales, haciendo que el acceso a la información sea aún más sencillo. Esta aplicación, en desarrollo actualmente, permitirá a los usuarios recibir notificaciones, acceder a sus expedientes, agendar consultas y obtener orientación legal en tiempo real. Queremos cambiar la manera en la que los usuarios del sistema se sienten, queremos facilitarles la vida realmente.
En definitiva, los avances en tecnología y digitalización que hemos implementado buscan derribar las barreras que limitan el acceso a la justicia en Paraguay. Nuestra visión es construir un sistema de defensa pública moderno, eficiente y al alcance de todos, con la convicción de que la tecnología es una herramienta poderosa para lograr una justicia más inclusiva y equitativa.
El Instituto Técnico Superior como centro de formación es uno de los proyectos más ambiciosos y estratégicos de nuestra gestión, concebido con el objetivo de fortalecer la calidad y la especialización de la defensa pública en Paraguay. Este centro busca dotar a nuestros defensores y equipo con las competencias y conocimientos necesarios para enfrentar los desafíos complejos de la justicia moderna y para atender con sensibilidad y profesionalismo a cada persona que recurre a nuestros servicios.
Hemos fortalecido de manera integral al instituto con el objetivo de brindar una formación continua y especializada. La idea es que los defensores públicos tengan acceso a cursos y capacitaciones en áreas como derechos humanos, justicia restaurativa, derecho de familia, defensa de niñas, niños y adolescentes y personas en situación de vulnerabilidad, entre otras. La capacitación en estas áreas es esencial para ofrecer una defensa integral y de alta calidad, que responda a las necesidades específicas de cada caso.
Además, el centro promueve una actualización constante en torno a temas tecnológicos, metodologías innovadoras en el ámbito jurídico considerando el control de convencionalidad. Sabemos que el derecho es una disciplina en constante cambio, y nuestro equipo debe estar a la vanguardia de estos cambios para poder brindar una defensa acorde a los estándares actuales. Por eso, también desarrollamos un plan de estudios para el instituto talleres y programas de capacitación sobre herramientas digitales, habilidades de comunicación, resolución alternativa de conflictos y uso ético de tecnologías de inteligencia artificial en el ámbito jurídico.
Otra meta importante es fomentar el intercambio de conocimientos con expertos nacionales e internacionales a través de líneas de cooperación con instituciones y universidades de otros países, queremos que nuestro equipo se nutra de las mejores prácticas. Este intercambio no solo contribuye a una visión más amplia y enriquecedora del derecho, sino que también permite adoptar enfoques innovadores que pueden beneficiar a nuestro sistema de justicia.
Finalmente, creemos que el instituto tendrá un impacto positivo en la ciudadanía. Al contar con defensores públicos mejor capacitados y especializados, podemos asegurar que cada persona que acceda a nuestros servicios se beneficie con una defensa de alta calidad, basada en conocimientos sólidos y en un compromiso ético y profesional.
El Paraguay merece defensores preparados, empáticos y actualizados, y estamos convencidos de que la nueva visión para el instituto contribuirá significativamente a mejorar la calidad de la defensa pública en Paraguay.
Conscientes de que las relaciones y la cooperación internacional tienen un impacto transformador en las políticas de gestión institucional y permiten acelerar la adopción de prácticas y estándares, desde el inicio de nuestra gestión hemos fortalecido la dependencia encargada de la materia priorizado el establecimiento de alianzas con instituciones de alto prestigio en el ámbito de la justicia y los derechos humanos.
Estas alianzas nos permiten acceder a capacitación, asesoría técnica, fortalecimiento estructural y también en insumos tecnológicos, destinadas a áreas. Un ejemplo de la mejora en las relaciones internacionales y la cooperación, hemos podido implementar nuevos protocolos de actuación para la atención de personas en situación de vulnerabilidad, garantizando un trato digno y respetuoso.
Además, estos vínculos nos han facilitado aprovechar experiencias positivas en la adopción herramientas digitales de forma a optimizan nuestros procesos y reducir los tiempos de respuesta, lo que impacta directamente en la calidad de la defensa que ofrecemos.
Otro aspecto importante de las relaciones internacionales y de la cooperación es el intercambio de experiencias y buenas prácticas. Al compartir experiencias con otros países, hemos podido identificar modelos exitosos que permitirán adaptar a nuestra gestión. Estos intercambios no solo enriquecen el trabajo de nuestros defensores, sino que también nos permiten identificar oportunidades de mejora e innovación que impactan en nuestras políticas a nivel institucional.
Para el futuro, nuestra meta es profundizar estas relaciones y expandir nuestra red de cooperación. Estamos trabajando para establecer convenios adicionales que nos permitan fortalecer aún más la capacitación de nuestros defensores y ampliar los servicios que ofrecemos a la ciudadanía. También aspiramos a consolidar las redes regionales de defensa pública, donde podamos enfrentar juntos desafíos comunes, sobre todo considerando que representamos a los grupos más vulnerables de América Latina.
En definitiva, las relaciones internacionales y la cooperación constituyen una piedra angular en nuestra estrategia para mejorar la defensa pública en Paraguay. Nos proporciona los recursos, el conocimiento y la perspectiva que necesitamos para avanzar hacia un sistema de defensa pública moderno, inclusivo y alineado con los más altos estándares internacionales como es el caso de las líneas de cooperación en temas de capacitación, infraestructura apoyadas por España.
La relación entre Paraguay y España en todos los ámbitos ha sido muy buena, el apoyo de la madre patria es constante y valioso. Al respecto del ámbito de la defensa pública, obviamente hemos dado los primeros pasos para iniciar este vínculo de cooperación, España tiene una larga tradición y experiencia en el fortalecimiento de la justicia y la defensa pública, y esa trayectoria nos servirá de inspiración para implementar mejoras en nuestro sistema a través tenido la oportunidad de conocer prácticas avanzadas y modelos de gestión de defensas públicas que están alineados con los derechos humanos y la justicia social, valores que también compartimos en Paraguay.
Nuestro objetivo principal dentro del marco de la cooperación prevista es el intercambio de conocimientos y la formación fundamentalmente capacitar nuestro equipo en temas como la justicia restaurativa, la defensa de personas en situación de vulnerabilidad, y el uso de tecnología en el ámbito judicial para los distintos fueros.
Así nuestros agentes misionales podrán ofrecer una representación más especializada y ajustada a las necesidades de los ciudadanos paraguayos.
Para el futuro, nuestra meta es continuar fortaleciendo esta relación y explorar nuevas áreas de colaboración, la defensa de mujeres víctimas de violencia, niños, niñas y adolescentes y otros grupos en situación de vulnerabilidad; en síntesis, la defensa de de los derechos desde la defensa pública.
También queremos avanzar en el desarrollo de una red de intercambio en toda Iberoamérica, donde podamos compartir experiencias y desafíos comunes en el fortalecimiento de nuestros sistemas de justicia.
En resumen, la colaboración con España representa una oportunidad invaluable para el fortalecimiento de la defensa pública en Paraguay, no solo por el aporte de conocimientos y herramientas concretas, sino también para fortalecer una visión de justicia que es inclusiva y respetuosa de los derechos humanos, y que nos inspira a seguir trabajando para brindar una defensa de calidad a cada ciudadano paraguayo.
La formación continua y el desarrollo de talento son pilares fundamentales en nuestra estrategia para asegurar una defensa pública de calidad en Paraguay. Sabemos que nuestro equipo (defensores, staff jurisdiccional, médicos, trabajadores sociales, psicólogos, etc.) enfrentan desafíos complejos que requieren no solo conocimientos técnicos, sino también una sensibilidad particular para atender a personas en situaciones de vulnerabilidad. Por eso, hemos implementado una serie de estrategias para ofrecer una capacitación integral, moderna y adaptada a las demandas de la sociedad.
En primer lugar, uno de nuestros logros más importantes ha sido el fortalecimiento integral del Instituto Técnico Superior que funciona como un espacio dedicado exclusivamente a la capacitación continua de nuestros defensores y personal de apoyo. Este instituto ofrece programas de formación en áreas clave como derechos humanos, derecho de familia, justicia juvenil y defensa de mujeres y niños en situación de vulnerabilidad. Además, también abordamos temas como la ética profesional, la justicia restaurativa y las metodologías alternativas de resolución de conflictos.
Una estrategia clave es la incorporación de la tecnología en el proceso de capacitación. Hemos desarrollado plataformas virtuales de aprendizaje que permiten a nuestros defensores acceder a cursos, seminarios y talleres desde cualquier lugar del país, lo cual facilita la participación y garantiza que todos, independientemente de su ubicación geográfica, tengan acceso a las mismas oportunidades de formación.
Estas plataformas también permiten que el aprendizaje sea más dinámico, con materiales interactivos, videoconferencias y simulaciones de casos que enriquecen la experiencia formativa.
Además, hemos establecido convenios de cooperación con universidades y organismos internacionales, lo que nos permite ofrecer programas de formación y actualización de primer nivel, con expertos nacionales e internacionales. Gracias a estas alianzas, el equipo de la defensa pública puede acceder a conocimientos y metodologías innovadoras en el ámbito su competencia. Estos intercambios son fundamentales para elevar la calidad del servicio que ofrecemos y para que nuestro equipo esté alineado con los estándares internacionales.
Otra estrategia importante es fomentar una cultura de evaluación y retroalimentación continua. Realizamos evaluaciones periódicas del desempeño de nuestros defensores y, en función de los resultados, diseñamos programas de capacitación específicos para reforzar aquellas áreas que necesitan mejoras. Este enfoque nos permite ajustar la capacitación a las necesidades reales del equipo y asegurar que todos los defensores cuenten con las herramientas necesarias para desempeñar su labor de manera óptima.
En definitiva, nuestra prioridad es que cada defensor público tenga acceso a una formación de calidad, actualizada y continua, que no solo mejore sus habilidades técnicas, sino que también refuerce su compromiso ético y su sensibilidad hacia quienes más necesitan del servicio de defensa pública. Creemos que un defensor bien capacitado no solo beneficia a la institución, sino que impacta positivamente en la vida de cada ciudadano al que sirve.
Mi visión para la defensa pública en Paraguay es construir una institución sólida, moderna y accesible, que esté verdaderamente al servicio de todos los ciudadanos, especialmente de los más vulnerables. Queremos consolidar una defensa pública que sea reconocida no solo por la calidad de sus servicios, sino también por su compromiso con los derechos humanos y la justicia social, asegurando que nadie quede sin representación legal.
En los próximos años, uno de los proyectos clave es la expansión y consolidación de nuestra infraestructura digital. Planeamos implementar una aplicación móvil para que los ciudadanos puedan acceder a información y servicios legales de manera rápida y sencilla, permitiendo consultas en línea, seguimiento de casos y acceso a orientación legal desde cualquier lugar del país. Esta herramienta será esencial para acercar la justicia a las comunidades más aisladas y reducir las barreras de acceso al sistema judicial.
Otro proyecto importante es el fortalecimiento de nuestro programa de especialización para defensores en áreas críticas como violencia de género, justicia juvenil, derechos de los pueblos indígenas y defensa de personas con discapacidad. Queremos que cada defensor público esté altamente capacitado en estos temas, para asegurar que las personas que enfrentan situaciones de vulnerabilidad reciban una representación adecuada, sensible y efectiva. Nuestro objetivo es que la defensa pública en Paraguay no solo cumpla con los estándares nacionales, sino que también esté a la altura de las mejores prácticas internacionales.
También buscamos profundizar las relaciones internacionales y la cooperación con otros países hispanoamericanos. Nuestra visión es formar parte de una red iberoamericana de defensorías públicas, en la que podamos compartir experiencias, estrategias y soluciones a los desafíos comunes que enfrentamos en la región. Esta colaboración permitiría fortalecer nuestra capacidad para enfrentar problemáticas similares, como el acceso desigual a la justicia y el uso de tecnologías en la defensa pública.
Finalmente, aspiramos a consolidar una cultura de justicia inclusiva y equitativa en Paraguay. Queremos que el Ministerio de la Defensa Pública sea un referente en el respeto y promoción de los derechos humanos, y que cada persona que recurra a nuestros servicios sienta que recibe una atención justa, digna y profesional. A través de estos proyectos, estamos convencidos de que podemos contribuir a una defensa pública que no solo brinde soluciones legales, sino que también sea una herramienta de transformación social en Paraguay y en toda Hispanoamérica.

