Debido a su historia colonial la cultura colombiana es muy similar a la de otros países latinoamericanos. El legado colonial de los españoles se extiende por todo el país y los pueblos indígenas se han distanciado de sus raíces precolombinas. Hoy día, la cultura colombiana es una mezcla de costumbres y tradiciones europeas e indígenas que se ven reflejadas a través de la música, el arte, la literatura y la relación con la naturaleza.
Uno de los elementos más destacados de Colombia, que caracteriza a su gente y a su territorio, es la biodiversidad. Así lo demuestran los estudios, que lo ubican como el tercer país más biodiverso del mundo, solo por detrás de Brasil e Indonesia, con condiciones geográficas como dos océanos y cordilleras que permiten albergar una amplia gama de flora y fauna, pero también diversos grupos étnicos, culturas indígenas, afrocolombianas y mestizas. La disposición geográfica de Colombia, con la hostilidad de su terreno y la abrupta variedad de su clima, siempre ha dificultado enormemente los viajes y las comunicaciones, lo que ha contribuido a fomentar un regionalismo muy extendido. Esta mezcla única de tradiciones, creencias y costumbres ha dado lugar a una identidad nacional rica y plural, que puede verse en sus grandes metrópolis o en sus aldeas en medio de la selva.
COLOMBIA Y SU DEVOCIÓN POR EL FÚTBOL
A pesar de este regionalismo, existe un lazo que une a la sociedad colombiana a pesar de las diferentes clases económicas que existen en el país. Ese nexo de unión es fútbol. Para los estudiosos, el fútbol es un deporte que rompe con esquemas como los de clase, cultura, religión, geografía o preferencia política, motivo por el cual tiene amplia acogida en las masas. Para ponerlo en palabras más sencillas, como ocurre en Argentina, el fútbol en Colombia es casi una religión.
Como acabo de mencionar, la importancia del fútbol en el país se debe a su capacidad de llegar a toda la población independientemente de sus raíces culturales locales, pero también por dar alegrías masivas que nuestra propia historia político-económica no nos ha dado. Pero no sólo se trata de las alegrías que genera y la construcción de identidad cultural colombiana, sino que es tan importante para la vida social del país que los triunfos de la Selección son tan significativos que incluso influyen en las condiciones de vida del país, reforzando así su cariño y construcción de la identidad colombiana.
La revista Forbes, por ejemplo, ha registrado que en los países con victorias o éxitos en el fútbol, el optimismo de la gente permite que algunas condiciones económicas y culturales cambien en la población por tiempos cada vez más prolongados. Los diálogos de paz con las FARC, por ejemplo, comenzaron en clave de fútbol: en la Habana, cuando el Gobierno y las Farc estaban en tensión los partidos de la selección fueron los que, con la camiseta, impulsaron seguir con la idea de la paz.
Grandes jugadores han vestido la elástica de la selección e, incluso, han triunfado fuera de las fronteras del país. Jugadores como Valderrama, Higuita, James o Falcao han contribuido al éxito del fútbol colombiano.
EL CARNAVAL EN COLOMBIA
Otra celebración que también mantiene unido al pueblo colombiano es el carnaval. El carnaval ocupa un lugar muy importante en la cultura colombiana y es una fiesta muy esperada año tras año.
Hay dos carnavales que destacan y son, por un lado, el de Barranquilla Declarado como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, el carnaval es una de las fiestas más grandes que se viven en Colombia. Celebrado en febrero y reúne cientos de turistas del mundo que llegan a la ciudad para vivir el colorido de una de las mayores celebraciones culturales del Caribe. Por otro lado, está el Carnaval de Negros y Blancos que le rinde homenaje al mestizaje y la multiculturalidad con una gran fiesta multicolor que hace bailar a los nariñenses durante los primeros días de enero de cada año. Con harina y pintura negra inundando las calles de San Juan de Pasto, la festividad es el encuentro más importante del sur de Colombia.
LA ALEGRÍA DE LA MÚSICA COLOMBIANA
La cultura musical y el baile son parte fundamental de la identidad colombiana, construida desde el intenso mestizaje y la fusión de costumbres que, durante más de 300 años, se han dado en el territorio nacional. Así han nacido bailes híbridos con elementos de la cultura hispánica, la indígena y la negra, como la cumbia y el vallenato, en la costa caribeña; el currulao y la salsa, en la región pacífica; el joropo y la música de vientos en los llanos orientales, y la llamada música andina, con reminiscencias europeas, en el centro del país. La cumbia y el vallenato son dos estilos que se extienden en todo el país. Artistas como Shakira, Carlos Vives, Juanes o el gran compositor Diomedes Díaz Mestre, han popularizado la música colombiana por todo el mundo.
EL ARTE COLOMBIANO CON MAYÚSCULAS
Si tenemos que hablar de cultura en Colombia, es de obligado cumplimiento el hablar de sus máximos exponentes a nivel mundial: Gabriel García Márquez y Fernando Botero.
Gabriel García Márquez es la figura más destacada de la literatura colombiana, siendo Colombia el común denominador de todas sus obras literarias. Nacido en Aracataca el 6 de marzo de 1927, su obra estuvo rodeada de lo que él mismo llamó Realismo Mágico.
Comenzó sus estudios en Derecho en la Universidad Nacional de Cartagena pero abandonó las leyes para dedicarse a lo que le apasionaba: el periodismo. Comenzó a escribir para el diario El Universal y, más adelante, colaboraría con otros diarios como El Espectador o El Nacional.
En 1955, publicaría su primera obra: La Hojarasca y se trasladaría a Europa para vivir durante algunos años en ciudades como Ginebra, Roma o París. Con su incursión en la escena literaria continuó trabajando como periodista, y en 1967 publicó Cien años de soledad, la obra que le encumbró al éxito.
A lo largo de los años, su trabajo lo hizo acreedor de reconocimientos como el Premio Rómulo Gallegos en 1972 por Cien años de soledad y el Premio Ariel al Mejor Guion Cinematográfico por las cintas Presagio en 1974 y El año de la peste con Mejor guion original en 1980, pero en 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura y se colocó como uno de los exponentes literarios más influyentes de la historia.
Falleció a los 87 años en la Ciudad de México el 17 de abril de 2014 a consecuencia de cáncer linfático, una condición con la que luchó durante más de una década.
Fernando Botero. Nacido en la ciudad colombiana de Medellín el 19 de abril de 1932, Fernando Botero dedicó gran parte de su vida temprana al estudio artístico en importantes instituciones como la Real Academia de San Fernando en Madrid, España, y la Academia de San Marco en Florencia, Italia. Es inconfundible y mundialmente reconocido su estilo de lo abstracto.
Si bien sus pinturas y esculturas más famosas son popularmente conocidas por mostrar figuras voluptuosas, Fernando Botero siempre ha afirmado que no «pinta cuerpos gordos» sino que sus personas, animales u objetos exhiben la belleza del volumen como concepto. Además, sus cuadros se caracterizan por transmitir una sensación de cercanía y calidez. Una forma de conseguirlo es a través del uso del color, una técnica que en el arte se utiliza a menudo para transmitir emociones y estados de ánimo concretos. Las gran mayoría de sus obras destacan por el uso predominante de tonos cálidos que van desde el amarillo a distintas tonalidades de marrón.
De hecho, a su obra se le ha conocido con el estilo de “Boterismo”. Algunas de sus obras más importantes son: “Capitán” Gran parte de la obra de Botero incluye temáticas políticas y de crítica social, muchas de ellas relacionadas con Colombia. Este cuadro es un ejemplo de ello. El retrato se centra únicamente en la representación del capitán de la Policía Nacional de Medellín, que presenta como un Ministro de Guerra. Para Botero, este cuadro tiene un sentido caricaturesco como crítica al abuso de la autoridad.
“Mujer delante de una ventana” Tanto la figura femenina como los desnudos caracterizan la obra de este artista que busca la belleza en la representación del volumen. Esta obra es una entre tantas en las que Botero refleja una escena cotidiana e íntima a la vez que llena de colores, que avivan el ambiente en el que se sitúa la figura principal, ocupando gran parte del lienzo. Los detalles del espacio son humildes y pintorescos, mientras que la resaltada figura desnuda emana elegancia: unos tacones, joyería, las uñas pintadas, etc.
Las obras de Botero, que han sido subastadas por hasta US$2 millones, dieron la vuelta al mundo: sus cuadros, destacados por personajes de grandes volúmenes, se exhiben en los museos más importantes y sus esculturas han adornado calles y plazas de grandes capitales, incluidas Madrid, París, Londres y Roma.
Botero nos diría adiós el 15 de septiembre de 2023 a los 91 años de edad en su casa de Mónaco debido a una neumonía.
LA DIPLOMACIA CULTURAL COLOMBIANA EN ESPAÑA
La Embajada de Colombia en España ha implementado una estrategia de Diplomacia Cultural que busca acercar la cultura colombiana a España. Para ello, la Embajada ha promovido el trabajo de artistas colombianos mediante tres líneas de acción que fortalecen el sector cultural de nuestro país.
En primer lugar, la Embajada ha lanzado convocatorias dirigidas a artistas colombianos para exponer sus obras en el Centro Cultural Gabriel García Márquez, en Madrid (C/ Fortuny, 36). Actualmente, y hasta noviembre, se puede visitar la exposición “Mujeres en Colombia”, que reúne el trabajo de las artistas Nathalia Lasso, Carolina Arévalo y Lorena Urrea, quienes exploran el rol de la mujer en el arte desde distintas perspectivas. Esta muestra ha sido visitada por un público diverso y, particularmente, por la comunidad colombiana en España.
La segunda línea de acción incluye la creación del Boletín Cultural, distribuido mensualmente a unas 2.600 personas. Este boletín no solo mantiene informada a la comunidad colombiana en España, sino que también visibiliza el trabajo de cientos de artistas colombianos quienes, a menudo con recursos limitados, siguen impulsando la cultura colombiana en Europa.
En tercer lugar, la Embajada ha facilitado la presencia de artistas colombianos en importantes espacios culturales en España. Una buena prueba de ello, es la participación en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de España, ARCO Madrid 2024, como parte del circuito GUEST, en colaboración con el Museo Nacional de Colombia. Este año, la exposición “Constelaciones e insurrecciones tropicales” destacó la conexión artística de los territorios caribeños.
Para promover las artes escénicas, la Embajada organizó en Barcelona varias presentaciones y conversatorios con la corporación juvenil “Jóvenes Creadores del Chocó”, que utiliza el teatro y la danza para crear entornos protectores para la infancia en el Chocó, uno de los departamentos de Colombia menos conocidos y aún sin explotar. Un paraíso de selva y mar conocido también como la selva de dos mares ya que se encuentra colindando con el Océano Atlántico y el Océano Pacífico.

